
Tomada de internet
Por Yeison O. Tolosa.
Las interacciones que existen actualmente entre microorganismos y animales resultan beneficiosas en su mayoría para todos, tanto microorganismos como animales, estas relaciones mutualistas implican intercambios de nutrientes en donde uno es el encargado de conseguir el alimento y otro capaz de degradarlo para la asimilación del primero, estos vínculos tan ancestrales les han permitido a los animales colonizar nuevas áreas y lograr mantenerse en la historia de la vida, sin embargo, algunas veces los microorganismos toman posiciones diferentes y debido a su naturaleza pueden cambiar roles, dejan la función de mutualistas para convertirse en agentes de enfermedades de los animales a través de distintos mecanismos ( producción de toxinas externas o internas, por infecciones directas o indirectas) que alteran la supervivencia de los animales, en algunos casos los microorganismos necesitan reservorios para mantenerse vivos además de vectores que les permiten llegar al huésped definitivo donde se reproducirán y alcanzaran la cúspide del ciclo vital.
La depredación por parte de animales a microorganismos esta encabezada en su mayoría por microcrustáceos y moluscos, que satisfacen sus necesidades con la biomasa resultante del metabolismo de los microorganismos o del consumo directo de estos, gracias a magnificas estrategias como la filtración o el raspado, por ejemplo, casos de moluscos que secretan sustancias mucosas que permiten el crecimiento y adhesión de poblaciones numerosas de microorganismos, estos moluscos pasan por estas secreciones raspando, es decir, siguen sus propios rastros alimentándose de la biomasa que prolifero en esta mucosa, están relaciones tienen total relevancia para los animales que dependen intensamente de los microorganismos, otras estrategias como el filtrado, permiten a animales marinos sésiles tanto bentónicos como planctónicos alimentarse a través de corrientes o filtros (evitando el gasto de energía) hechas por órganos como cilios o branquias que permiten al predador obtener dos factores indispensables, el alimento y el oxigeno. En el caso de animales terrestres se han establecido relaciones impresionantes con microorganismos que les permiten obtener alimento gracias a la actividad enzimática de los microorganismos que producen sustancias que son asimiladas por los animales, algunas veces estas relaciones se encuentran en el intestino de los animales o en monocultivos externos, el caso de las hormigas cortadoras, del genero atta, suministran tejido vegetal a hongos que protegen y dispersan por inoculación en hojas, manteniendo de esta forma una sola especie de hongo, gracias al consumo de las sustancias degradadas por el hongo adquieren enzimas celulasas que no podrían producir por sí mismas, además los hongos producen factores de crecimiento como vitaminas, por ejemplo, las pupas de los insectos de escarabajos dependen en gran medida de la producción de ergosterol por parte del cultivo fúngico.
En relaciones de animales con microorganismos con funciones en el intestino algunas pueden ser de tipo comensal o moderadamente mutualista, el animal proporciona al microorganismo las condiciones ideales y este a través de sus enzimas propias del metabolismo brinda al animal nutrientes que asimila en su intestino, también estos con solo la presencia en el intestino excluyen a microorganismos con potencial patógeno, por otro lado, cuando la dieta del animal se compone de sustancias difíciles de degradar los simbiontes tienden a ser más específicos y a ser un mutualismo estricto, por ejemplo, los rumiantes, animales que consumen hierba, hojas, y ramas ricas en celulosa, no obstante, estos por si solos no pueden asimilar la celulosa, por esto en los rumiantes existe una cámara especializada que alberga grandes poblaciones de microorganismos que facilitan la digestión de estos componentes.
Otras relaciones mutualistas son las de animales celenterados con algas endozoicas que esta basada en el intercambio de compuestos de carbono, nitrógeno, fosforo y oxigeno, en estos invertebrados se desarrollan respuestas fototácticas para proporcionar la suficiente luz al alga para la actividad fotosintética, por otro lado, se encuentran las especies de gusanos, moluscos bivalvos y mejillones que habitan en las profundidades marinas cercanos a los respiraderos hidrotermales ricos en compuestos inorgánicos e hidrocarburos, como H2S. En lugares tan inhóspitos las condiciones se tornan algo complejas para los organismos aerobios, contrario a lo que sucede con el gusano del tubo, Riftia pachyptila, con los bivalvos, Calyptogena magnifica y con los mejillones Bathymodiulos thermophylus, son lugares propicios para estos invertebrados los cuales aportan energía disponible, están dotados de procesos químicos que permiten el desarrollo y el establecimiento en las profundidades marinas, uno de estos se lo deben a las relaciones endosimbioticas que realizan con bacterias quimilitotroficas que en su mayoría son del genero Thiomicrospira, gracias a estas, la fuente sulfurosa se convierte en energía disponible para estos invertebrados. Otro de sus mecanismos biológicos es el poseer un tipo de hemoglobina que permite transportar H2S,O2,CO2, la cual en el caso de Riftia es la responsable de la coloración roja brillante en las plumas branquiales, sin embargo, en otros animales como los aerobios el H2S se une irreversiblemente a la hemoglobina inutilizándola para el transporte de oxigeno.
Yeison O. Tolosa
yortegont@ut.edu.co
Conservando
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